Entrevista a Carmen Gil Martínez

(Entrevista realizada por Juan José Lage para PLATERO nº 168, noviembre – diciembre 2008)

 

1)Puede  decirse que has escrito  de  todo: poesía, novela, biografía…¿Cuál es tu temática preferida? ¿Cómo te organizas para escribir?

Mi género preferido es, sin ninguna duda, la poesía. Me gusta jugar con las palabras,  conseguir que  canten y hagan cosquillas por dentro.

En cuanto a la temática, me encanta subvertir el mundo, ponerlo todo patas arriba, volverlo del revés: que a un fantasma le encoja la sábana al lavarla y tenga que asustar en minifalda; que una princesa, harta de esperar al príncipe azul, se meta a pirata; que un dragón con tres cabezas coja un resfriado y moquee por tres narices; que un príncipe sapo se niegue a ser desencantado porque vive muy a gusto en la laguna…

Soy muy disciplinada a la hora de escribir. Suelo madrugar para ponerme delante del ordenador. Si existe la inspiración, ¡mejor que me pille trabajando!

2) De toda  esta amplia bibliografía: ¿qué libro destacarías como más personal?

La sonrisa de Daniela es, quizá el libro más “Carmen Gil” de toda mi producción. Trata de cómo una sonrisa va volando por el mundo contagiando optimismo y ganas de vivir a cuantos se cruzan en su camino y sacando de cada uno lo mejor de sí mismo.

3)Cuéntanos algo de tus gustos  literarios: obras, autores…

Entre mis libros preferidos están Madame Bovary (Flaubert) , Fortunata y Jacinta (Galdós) , La feria de las vanidades (Thackeray),Cumbres borrascosas (Emily Bronte), Anna Karenina (Tolstoi), Por el camino de Swann (Proust),  El amor en los tiempos del cólera,  (García Márquez), Servidumbre humana (Maugham), Platero y yo (Juan Ramón Jiménez), poesía de Juan Ramón, Lorca, Celaya, Machado, Ángel González…, El hacedor de calendarios (Lorenzo Sabal)…

4)¿Te consideras una  continuadora de la  tradición poética  de  Gloria Fuertes?

Es algo que me dicen a menudo. ¡Ojalá! Para mí supone un verdadero halago. Creo que Gloria Fuertes ha aportado mucho a la literatura infantil y está injustamente olvidada. Si continuar su tradición es una forma de poder rendirle homenaje, ¡estupendo!

5)¿Cuáles  son las características  que a tu juicio debe  reunir un  buen libro infantil, poesía o prosa?

La primera, calidad literaria. Después, conectar con el mundo infantil, con sus gustos e intereses. Para escribir para niños no hay que convertirse en niño; pero sí  entablar una relación de empatía con ellos, que ha de fluir espontáneamente, y que en ningún caso se puede forzar.

6)Como  docente: ¿Cuál crees debe ser el camino ideal para la formación de  lectores? ¿Cómo ves el tema de la animación a  la  lectura? ¿Y la  cualificación de  los  docentes  en  LIJ?

Creo que hay que acercar la literatura a los niños con naturalidad: poniendo a su alcance libros de calidad, hablando de libros con ellos, convirtiendo la visita a la librería y a la biblioteca en una actividad familiar gozosa, no obligándoles a leer títulos concretos…

En el fomento de la lectura se está invirtiendo mucho dinero y esfuerzo. Contamos, además, con la colaboración entusiasta de los maestros, mediadores entre la literatura y los niños y pilares fundamentales en las tareas de animación. Lo que no puedo entender, por más vueltas que le doy, es por qué los Gobiernos Central y Autonómicos no usan el instrumento más eficaz y poderoso a su alcance: la televisión pública. ¿Cuántos niños han visto en la pequeña pantalla a su autor favorito? ¿Cuántos han oído hablar en ella de sus libros preferidos? ¿Cuántos programas se dedican a la literatura infantil?

En cuanto a la preparación de los docentes, hay fantásticos profesores de Literatura Infantil, como Lola González, en la Universidad de Sevilla. El problema es que esta no es una asignatura obligatoria para futuros maestros de primaria, y eso me parece un error garrafal. La mayoría de los maestros son autodidactas, se acercan a la literatura infantil con interés e ilusión y muchos de ellos se terminan convirtiendo en verdaderos expertos. A eso contribuyen, claro, las revistas especializadas, que los orientan e informan.

7)Algunos  expertos han considerado  que  la  LIJ en  España, tras  unos años de auge, se ha despersonalizado, primando por ejemplo, lo  comercial sobre lo  literario. ¿Qué  opinas al respecto?

Bueno, hay de todo. Se edita mucho, es verdad. Y entre esa avalancha de   libros hay títulos que merecen más la pena que otros. Sin embargo, estoy convencida de que la literatura infantil goza de muy buena salud y de que los niños, a pesar de las voces catastrofistas que afirman lo contrario, leen más que nunca.

8)¿Cómo son tus relaciones  con otros escritores?

Muy buenas. Acabo de llegar del Instituto Cervantes de Utrecht, donde he compartido mesa redonda con Antonio Rodríguez Almodóvar. Coincido mucho con Antonio Gómez Yebra, con el que tengo una relación de amistad. También con Ana María Romero Yebra… Coordino, además, un portal de poesía infantil en el que participan poetas españoles e hispanoamericanos. Todos han sido generosos y encantadores cuando les he pedido colaboración y les estoy muy agradecida por ello.

9)¿Qué recuerdos guardas  de las  lecturas de  tu  infancia?

Muy grato. Mis primeras lecturas fueron tebeos. Todos los domingos, al salir de misa, mis padres nos llevaban a la librería para comprarnos uno. ¡Era un momento tan deseado! Cuando lo leíamos, íbamos al kiosco de la esquina a cambiarlo por otro usado. Después vivieron los libros de Puck, escritos por Lisbeth Werner  y publicados por Toray. ¡Estaba totalmente enganchada con las aventuras de la chica danesa! A esos le siguieron los de Enid Blyton: Torres de Malory, Los cinco, Los siete secretos… . ¡Ah!, y recuerdo con especial cariño una colección titulada Los mejores cuentos de hadas del mundo, con unas ilustraciones preciosas, que me trajeron los Reyes Magos. Aquellos cuentos me los leí y releí tantas veces…  Desde entonces me he convertido en una lectora empedernida. Me fascinan los libros y soy incapaz de irme a la cama sin uno en las manos.

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